SALVAR VIDAS Y SALVAGUARDAR PROPIEDADES: LABOR DIARIA DE LOS BOMBEROS

Playas de Rosarito BC, a 15 de agosto de 2015: Hombres de valor, de familia y con un espíritu incondicional de servicio a la comunidad, son los bomberos de Playas de Rosarito, que sin importar el riesgo que presente su profesión están dedicados a dos objetivos: salvar vidas y salvaguardar propiedades en peligro.

En el marco del festejo del Día del Bombero, a celebrarse el próximo 22 de agosto, los tragahumo expresaron lo que para ellos representar ayudar a la ciudadanía, trabajar en equipo, animarse unos a otros en situaciones difíciles y la manera en que confrontan las contingencias teniendo siempre presente que, de sus decisiones, depende la vida de sus compañeros y la de los ciudadanos.

La convicción inquebrantable de “ayudar”, es el común denominador de quienes desean ser bomberos, pues aunque parece una labor sencilla, no lo es, manifestaron Raymundo Javier de Anda Gaitán, Jorge Luis Chavira Torres, Eddi Guadalupe Araujo Álvarez, José Antonio Tapia Torres, Enrique Chavira Torres y Rodolfo Espinoza Mendoza.

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Ser “bombero” representa también para ellos una tradición familiar, pues las nuevas generaciones están siguiendo el ejemplo de padres, tíos o hermanos, como es el caso de Raymundo Javier De Anda, Jorge Luis Chavira y Rodolfo Espinoza Mendoza, quienes se sienten orgullosos de que sus hijos se haya integrado como voluntarios a la corporación.

Aunado a eso, un “bombero” debe de tener valores como la dedicación, seguridad, disponibilidad para aprender y, principalmente, el apoyo de su familia para salir de su casa y presentarse a su turno con la tranquilidad de saber “que nuestra familia está bien, segura, porque eso nos permite concentrarnos al cien por ciento en nuestro trabajo y hacer bien las cosas”, comentaron.

Los bomberos se unen también por un sinfín de experiencias, buenas y malas, que han fortalecido su valor y hecho inquebrantable el espíritu de compañerismo entre ellos. Ejemplo de eso es Raymundo Javier de Anda Gaytán quien, con 26 años de trayectoria, aún recuerda con sensible emoción el accidente que vivió cuando iba a atender un reporte de incendio en la Delegación Primo Tapia, al descomponerse los frenos y la transmisión de la máquina que conducía.

Ante la situación, pensó en su esposa, sus dos hijos y su compañero al que solo le indicó “avientate”. La respuesta de su pareja fue contrario a lo que esperaba: “si tú no te avientas, yo no me aviento”. Ambos recibieron el impacto así como la ayuda de un ciudadano que llegó al lugar del accidente. Y a pesar de eso, sostiene De Anada Gaytan: “me gusta lo que hago”.

Son hombres también con un alto grado de responsabilidad que los mantiene día a día en constante capacitación y aprendizaje para brindar un mejor servicio a la comunidad, como es el caso de Jorge Luis Chavira Torres, bombero desde hace 29 años, quien gracias a su inquietud por aprender más, actualmente se desempeña como Investigador de Incendios e Inspector de Bomberos.

Fue la inquietud que lo caracterizó desde joven lo que llevó a Chavira Torres a iniciarse como trahagumo en el año de 1986, cuando se iba a abrir la estación de Bomberos en la Delegación Primo Tapia, convirtiéndose en uno de los primeros elementos en atender esa demarcación.

Con una convicción inquebrantable de “ayudar” y teniendo como base principal el trabajo en equipo, Eddi Guadalupe Araujo Álvarez y José Antonio Tapia Torres, se unen al cuerpo de Bomberos desde hace 8 años, siendo conscientes de que en esta profesión no hay momento para el miedo, la desesperación o debilidad, y cuando lo haya, siempre habrá alguien que los motive.

Accidentes como la volcadura de un tráiler en donde quedó prensada una niña y el incendio de una fábrica de muebles donde el escenario se complicaba, les enseñó que en esos momentos, mientras los afectados están desesperados, ellos deben mantener la calma y enfocados en sus acciones de rescate; mientras las llamas les van ganando el paso, ellos deben de continuar, sin flaquear, haciendo el relevo coordinadamente para apagar el fuego.

Y ante las adversidades que se les puedan presentar en acción como la falta de equipo, la distancia, el tiempo, el tráfico, las condiciones del accidente o del incendio, ellos siempre encaran la situación con entera dedicación y fortaleza, “haciendo lo que tenemos que hacer”, procurando siempre llegar a tiempo para salvar vidas y salvaguardar bienes, aseguró Enrique Chavira Torres.

Enrique Chavira se desempeña como bombero desde hace 21 años y recuerda que hace aproximadamente 10 años se enfrentó a uno de los incendio más complicados que se han presentado en Playas de Rosarito y en el cual, a pesar de su esfuerzo y voluntad puestos por más de 12 horas continuas, perdieron todo un edificio.

Para las nuevas generaciones de bomberos hay mucho que aprender, sin embargo, un buen consejo les deja Rodolfo Espinoza Mendoza quien está a año y medio de jubilarse, después de haber dedicado 32 años de su vida al servicio de la comunidad: tener mucha disciplina y nunca dejar de estudiar “porque ser bombero en la actualidad va más allá de enfrentar incendios”, también realizan rescates de vehículos, acantilados o edificios, y se están preparando como paramédicos.

“Muchas personas llegan aquí queriendo ser bomberos y cuando empiezan su capacitación y ven el esfuerzo, la dedicación, el trabajo que representa tener la responsabilidad de tomar buenas decisiones en menos de un minuto porque de ti depende una vida, nos dicen: mis respetos, pensé que era fácil, y definitivamente, ser bombero no es fácil, se necesita la convicción de servicio y el deseo de ayudar”, concluyó Espinoza Mendoza.